Estos son los 9 obstáculos que te están impidiendo sanar.

la-hidra-de-lerna-y-herculesEstamos en el Mes Escorpio, y seguimos en nuestro trabajo consciente. Escorpio es el signo de las profundidades, se remonta a su interior y descubre su sombra y su potencial. Para este mes, Escorpio nos incita a explorar en nuestro mundo interno, comprendiendo el dolor que se ha sepultado en el pasado y contemplando la necesidad de sanación.

Una de las herramientas hermanas de la Astrología, es la Mitología. Estas narraciones explican de manera simbólica y amena cada uno de los procesos de la conciencia. Más allá de cualquier tema, o cualquier nombre, se encuentra la esencia de las cosas que nos permite comprender en realidad nuestros procesos psicológicos y nuestras etapas.

El viaje del Sol mensual por cada uno de los 12 signos del zodiaco, es narrado en la historia de los 12 Trabajos de Hércules. Hércules representa el Sol que debe viajar por los signos zodiacales para convertirse en un ser inmortal. El Trabajo de Hércules ligado al Trabajo de Escorpio es vencer a la Hidra de Lerna.

Esta Hidra era un monstruo que custodiaba la entrada al Hades. Su cuerpo estaba coronado por muchas cabezas (algunos mitos hablan de 3, de 7, de 9, de 100 y hasta de 1000). Su aliento era venenoso y si cortabas alguna de sus cabezas están crecían duplicadas.

Este mito nos habla del desafío de Hércules por conquistar el Arquetipo más elevado de Escorpio, es decir, lograr entrar al Hades. Es nuestra misma tarea: vencer las 9 cabezas de la Hidra de Lerna es vencer los 9 obstáculos que nos impiden la sanación:

  • 1era Cabeza/ 1er Obstáculo: El Sexo.

Muchas de las tradiciones religiosas y espirituales hablan de la necesidad de inhibir e incluso reprimir el deseo sexual. Se habla de la necesidad del celibato y de la sublimación de la energía libidinal expresada desde el sexo. Ha sido tan insistente que muchos crecemos con las creencias de pecado, culpa y remordimiento respecto al deseo y la pasión que despierta la expresión de la sexualidad.

Es el primer obstáculo no por sentir el deseo sexual, sino por sentir culpa, o por reprimir su energía natural. El sexo se ha convertido en una de las cabezas del monstruo de Lerna, y crece cada vez más fuerte cuando intentamos reprimir y negar su existencia.

Primero debemos comprender que la energía solar, cósmica y espiritual se expresa a través de los canales sexuales reproductivos (Escorpio rige los genitales y la expresión sexual). Es la misma energía que usamos para pensar, realizar alguna actividad, inventar, soñar, meditar, rezar o contemplar el Universo. La energía sexual es la misma energía, sólo que está es expresada por el primer chakra.

¿Cómo transmutarlo?

Primero, comprender la energía sexual como manifestación de la energía divina. Segundo, conectar está energía con alguna labor que implique su sublimación.

Esta energía se describe como reproductiva cuando es expresada por el primer chakra, pero es creativa cuando es expresada desde el quinto chakra, es decir, el sexo es una energía que describe la reproducción, podemos hablar no sólo de traer hijos al mundo, sino que en cuestiones más sutiles estamos hablando de reproducirnos a nosotros mismos. Cuando repetimos incesantemente nuestras experiencias, estamos hablando de reproducción. Es la energía libidinal expresada de manera inconsciente.

Cuando se hace consciente está misma energía se expresa a través de la creatividad, el ingenio, el arte, la belleza, la armonía, los ideales, el pensamiento profundo, etc. Está energía consciente se canaliza a través de Venus, el planeta que rige el 5to chaka. El secreto para sublimar la energía es la imaginación. La imaginación ocupada en la transformación y en la transmutación lleva que la energía naturalmente suba por el conducto energético del cuerpo en forma ascendente y que finalmente se corone en el séptimo chakra.

  • 2da Cabeza / 2do Obstáculo: La comodidad.

La comodidad habla mucho acerca del miedo y el temor que le tenemos al cambio. Escorpio es un signo que naturalmente adopta la muerte, la transformación y el cambio; por el contrario Tauro, su signo opuesto, siente placer cuando esta cómodo, y está comodidad puede llevar a la quietud, inercia y estancamiento de nuestra vida.

La comodidad es el segundo obstáculo o cabeza, porque nos impide crecer, nos impide mejorar, nos impide acceder a visiones más amplias sobre nosotros mismos. El no cambio, es la no vida; la verdadera muerte es nunca cambiar, nunca moverse.

¿Cómo transmutarlo?

Necesitamos vencer el miedo al cambio, y esto lo logramos cuando entendemos que la vida es cambio y movimiento. Cuando alcanzamos la felicidad en el cambio logramos vencer esta cabeza, disfrutar de las diferentes etapas, y disfrutar de los movimientos naturales de la vida nos llevan al no apego, a la no expectativa y a la contemplación y apreciación de la magia existente aquí y ahora. Sanar implica soltar.

  • 3ra Cabeza /3er Obstáculo: El dinero.

No es el dinero el que implica un obstáculo en sí. Escorpio es regido por un planeta muy poderoso, este es Plutón. Plutón es el poder de cambio, y es incluso un poder que trasciende la experiencia personal, porque Plutón es un planeta transpersonal. Justamente de esto se trata el dinero, el dinero no es más que el poder de cambio. Con el dinero podemos acceder a transformar nuestra vida más fácilmente, tenemos acceso a oportunidades que nos llevan a modificar nuestra manera de ver las cosas o de experimentarlas, y ¿para qué se querría el dinero si no es para ser o hacer más que antes?

Es una equivocación cuando creemos que el dinero en sí es la cabeza o el obstáculo, realmente se convierte en un impedimento a la sanación cuando volcamos nuestros deseos instintivos en busca de poder. ¿Por qué alguien usaría el dinero como búsqueda del poder? lamentablemente la respuesta es por una baja autoestima, o por una consciencia ligada al ataque y defensa para sobrevivir. El dinero es un obstáculo que te impide sanar porque disfraza lo que realmente te está hiriendo.

Cualquier problema asociado al dinero, tiene que ver con un problema del poder cósmico de cambio y transformación.

¿Cómo transmutarlo?

Esta energía es la que te permite introducir los cambios evolutivos necesarios en tu vida. Se trata de dejar la culpa por querer dinero, o la sensación de que el dinero domina tu vida por que te hace poderoso. Es ir más allá. Es un trabajo con el arquetipo de Plutón, nuestra riqueza más innata y verdadera vive dentro de nosotros, su expresión física es el dinero; cuando hay malestar en esa valía interna, el dinero físico muestra como un reflejo el mismo estado. Que el miedo a perder lo que tienes, o que la baja valía no te desconcentren del trabajo real: Tu eres la mina más pura de infinita abundancia y prosperidad.

  • 4ta cabeza / 4to Obstáculo: El miedo.

Así como la misma Hidra, el miedo es venenoso, te conduce a la inacción, a retirarte, a paralizarte. El miedo es un obstáculo que te impide acceder a la sanación porque te aleja del dolor y por ende te aleja del punto focal para descubrir tu potencial.

Allí donde reside el miedo, reside tu más grande fortaleza... pero nunca la descubrirás si permites que el miedo te atenace.

La sanación ocurre cuando aceptamos la existencia del miedo, y vemos que allí en la sombra vive nuestro más grande generador de luz.

¿Cómo transmutarlo?

El miedo es ante todo una indicación de lo que tienes que resolver. Esta resolución no es externa, no se trata de sacar el pecho y enfrentar el miedo sin más. Muy por el contrario, el miedo indica esa parte dentro de ti que requiere tu atención, y sobre todo un trabajo de re-ingeniería de imaginación.

El miedo es una imagen mental del futuro negativa, se sustenta de algún recuerdo del pasado que alimenta su poder. Esta imagen mental es tan focalizada y tan intensa que se expresa en nuestro cuerpo físico, energético, emocional y mental llevándonos a la paralización total. Si empezamos desde acá, tendremos la respuesta para vencer el miedo: la transformación de la imagen mental.

Pero esta imagen mental no se puede transformar hasta que no se transforme el recuerdo que lo alimenta y le da poder. Necesitamos conectarnos con un recuerdo más fiel y verdadero de nosotros mismos. necesitamos volver a nuestro origen divino (así como nosotros, Hércules es hijo de un dios y una humana), este origen nos conecta con la herencia de nuestro padre: el poder, el brillo, la capacidad, la fuerza, la vida.

  • 5ta cabeza / 5to Obstáculo: El odio.

El odio nos aleja de la sanación, por que igual que la Hidra, cada vez que se siente, se duplica y multiplica. El odio es la negación del derecho a existir del otro. Creemos que el otro es un error, que el otro no merece amor, ni aprobación, ni éxito, ni nada.

Este odio se cocina a fuego lento dentro de nosotros, y como un veneno devora a quién lo prepara. De nuevo, el odio nos evita ver más allá, y nos aleja de nuestra sanación, primero porque al perpetuarlo nos intoxicamos, segundo porque nos entretiene y no nos deja ver esa sombra que debe ser guiada a la luz.

El odio dice más del que lo siente, que del que lo inspira.

¿Cómo transmutarlo?

El inicio de la sanación empieza cuando le reconozco al otro su derecho de existir y ser tal cual es, es comprender que así como yo, el otro es una de las miles expresiones de Dios, y por eso lo respeto; tal vez no lo entienda, ni lo comprenda; pero puedo intuir que el otro tiene una misión, un objetivo, tiene miles de razones de ser así, y de desplegarse como se despliega.

Sin embargo, la sanación más poderosa ocurre cuando entiendo que lo que odio en el otro es una faceta de mi mismo que no quiero ver o aceptar. El otro se expresa como un reflejo de mi mismo, y me guía, me enseña y me muestra esa sombra que debe ser sanada a partir de la aceptación y el amor.

  • 6ta Cabeza / 6to Obstáculo: La ambición de poder.

Es evidente que muchos de los conflictos sociales se deben más que nada a la ambición de poder, pero más que juzgar a los Estados, o a las Comunidades Internacionales sobre su gran ambición de poder; debemos ver nuestra propia ambición de poder.

En lo individual, en lo personal, esta ambición de poder nos evita sanarnos por que estamos en un constante deseo de controlar a los demás. Sentimos que si controlamos lo que esta fuera de nosotros estamos seguros, y podemos acceder a lo que queremos.

El control a los demás es tóxico, porque nos acentúa la visión de la acción personal. Creemos que los demás son ineptos, y reafirmamos que las cosas solo pueden hacerse por nosotros mismos. Entorpecemos nuestra creatividad, y nuestra resistencia y fortaleza para vencer con astucia las dificultades. Nos alejamos de los otros e irremediablemente nos alejamos del amor, de la hermandad, y de las magnificas cosas que se construyen en comunidad.

Pero lo más grave, nos alejamos de nosotros mismos. Nuestra atención está tan enfocada a nuestro mundo externo y en cómo evitar o dominar los resultados, que no escuchamos la inmensa sabiduría que proviene de nuestro interior y que es la que nos brinda plenitud.

¿Cómo transmutarla?

El control al otro es arrogante. Es alimentar la creencia falsa de que sabemos más del otro y que él mismo. Esta ambición de poder, esta necesidad de control deriva de la necesidad de controlarnos a nosotros mismos.

La sanación ocurre cuando soltamos el poder, ese poder que oprime, que esclaviza, que domina al otro mientras que, irónicamente, nos inseguriza. La sanación se puede dar cuando reconozco que lo único que debo controlar es a mi mismo, y que más que un control, es establecer una guía gentil para sentir como me quiero sentir. Se trata de encontrar la seguridad dentro de mi.

  • 7ma Cabeza / 7mo Obstáculo: El orgullo.

Se trata de ver a los demás por debajo de nosotros mismos. Una creencia tóxica y venenosa, porque nos aparta de una herramienta infalible a la hora de nuestro crecimiento personal, y es el otro como mi reflejo.

El orgullo nos lleva a sentirnos más que los demás, pero, los demás existen porque aún hacen parte de nuestra evolución y te muestran esa esfera oculta que negamos de nosotros mismos.

Nace de la arrogancia, no sólo de sentirse mejor que el otro, sino de creer cómo debería ser el otro. No hay nada más tóxico que querer cambiar al otro, y sentirnos por encima de sus decisiones, de sus motivaciones, de su evolución. Creer que estamos separados de los demás no es más que una ilusión, esta separatividad tiene la intención de concentrarnos en la maravillosa diversidad de expresión, y cada cual debe ejercer su derecho a ser como desea ser. Sin embargo esta separatividad no llega a los limites de que unos están por encima de otros.

¿Cómo transmutarlo?

Aceptando con humildad que todos somos hermanos con un mismo origen, con las mismas cualidades y los mismos desafíos.

Comprender con el corazón que son más las cosas que nos unen, que las que nos separan.

  • 8va Cabeza / 8vo Obstáculo: Separatividad.

Puede ir más lejos aún esta creencia de separatividad, por que su característica es la necesidad de dividir y condenar. Los juicios emitidos a otros hablan más acerca de lo que no hemos podido o querido incorporar como sabiduría dentro de nosotros.

Nos aleja de la sanación porque nos pinta un mundo donde solos estamos y solos nos quedamos.

¿Cómo transmutarlo?

Quitándonos la venda de los ojos, y permitiéndonos ver las infinitas expresiones de la Unidad: La transformación de una mariposa. La evolución de miles de especies unas alejadas de otras. Los colores de un arco iris. La historia que re-conecta a los pueblos. La mano que ha guiado nuestra vida.

  • 9na Cabeza /9no Obstáculo: La crueldad mental.

Esa crueldad mental como ese placer de infligir dolor a otros, o (peor aún) a nosotros mismos, de la manera que sea. El juicio, la condena, la envidia, la manipulación, el sometimiento, la critica, etc.

Esta crueldad mental esta instaurada en los huesos de nuestra población, y somos crueles a niveles insospechados. La manera de hablar a otros, o de hablarnos a nosotros mismos; la manera de catalogar o describir a otros y a nosotros mismos; la manera en que nos vemos y vemos a los demás; la manera en que rechazamos, condenamos, enjuiciamos y creamos separatividad y dolor.

Nuestra sociedad es sin duda cruel, y es un reflejo de la baja autoestima, y del poco amor propio que nos tenemos a nosotros mismos. Si de verdad nos viéramos con amor, compasión y respetáramos nuestro ser y nuestra expresión; podriamos hacer  lo mismo con otros de manera sencilla y natural.

¿Cómo transmutarlo?

Razonando y percibiendo la Unidad. Si hago daño a otros, me hago hago daño a mi mismo. Si me hago daño a mi mismo, hago daño a la Inteligencia Superior que ha meditado mi forma de ser.

Se trata de realmente llegar al amor propio. Deseamos desesperadamente que alguien nos ame y nos de lo que somos incapaces de dar, y de darnos a nosotros mismos. Exigimos el cariño, el aprecio, la ternura y la consideración; pero ante nuestros errores somos los primeros en ser crueles, enfáticos e inflexibles.

Se trata de ver la vida con nuevos ojos, aprender de la sencillez, del placer, de la tranquilidad del Alma, ¿cómo? con la fiel aceptación de lo que somos y de lo que es, no como resignación, sino como apreciación. Todo es manifestación de la Unidad.

Si quieres más sobre el Trabajo del mes Escorpio, y su proceso de sanación, no te pierdas nuestra Conferencia: Reconocer la Necesidad de Sanarnos.

 

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